Noche en Alcazarén
Si ya no sé qué busco.
Si ya no sé ...
Si ya no busco.
Te persigo y estás detrás de mi,
a mi lado,
dentro de mi.
Atrapado en ese laberinto
de ferralla oxidada y húmedo de vino rojo.
Cáliz de amor es tu corazón;
y el mio, si pudiera abrir
la puerta al gato negro que maulla
y rasga, araña, bufa, ...
Me retuerzo los dedos.
Me los trenzo porque no sé tu nombre
y si una vez olí tu aliento de uvas negras
y pan negro también
y bosque de avellanos y líquenes
y pinos.
Y sí,
alguna vez lo olí.
Y recuerdo que el agua nos mojaba los pies.
Mis labios se besaron
se mordieron mis dientes
mis ojos se miraron
te amé, me amé, y sé
que fuimos UNO, dos, cincuenta ...
Nada más que la nada en mis manos vacías
2 comentarios:
Joder (sabes que no me gusta decir tacos...) Paquito, me tienes gratamente impresionado. Primero por tu fortaleza fisica y ahora con tu estremada sensibilidad. No es que no conociera tu espititu artístico y poético, pero no sabia que tambien podias expresarlo, ademas de con tu forma de ser, con palabras.
Planteate escribir mas.....la humanidad de lo agradecerá y yo,que soy una persona humana (jejeje), tambien.
Besos
Me quedo aquí, silenciosa, en tu hermosa poética. He llegado hasta el final de la Tierra contigo. A lo que era el final y no lo era. Me ha encantado revivir situaciones. Tu camino tan distinto a los míos. Tan idéntico. Serán las sensaciones que albergan la misma Naturaleza. Un abrazo peregrino, regresaré .~)
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