Segovia-Sta. Maria la Real de nieva
Sábado. Había dormido genial. Me arreglé mis nuevos pies con el material que generosamente me habian regalado las enfermeras/ángeles y me dispuse a caminar (a ver qué tal¡¡¡) hasta Añe. Unos 20 km. Salir de Segovia un lujo. Pasé por la puerta del Monasterio del Parral y juré que algún dia iré a pasar una semnana de contemplación. Qué cambio de paisaje¡¡¡¡ de la sierra madrileña a la llanura castellana. En verano debe ser terrible pero ahora ...... es deliciosa.
En Zamarramala a 3 km. pegué la hebra con una señora de una tienda que me hizo un bocata de lomo con tomate alucinante y a la salida ...... 7 perros, mi terror favorito, ladrandome como condenados y acompañandome en mi recorrido. Silbé (la musica amansa a las fieras) recé, me cagué, de todo menos correr hice. Bueno pasó al final pero mas o menos lo mismo me esperaba en Valseca, tanto a la entrada como a la salida. Al salir de Valseca me encontré una huella de perro GIGANTE (ver foto) que me acompañó muuuuucho camino. Que buena ración de miedo. Fué el dia de los perros, eso si. Quiso dios que no me encontrara con el dueño de esas huellas. Por aqui hay mucho mastín, supongo que herencia de los ganaderos trashumantes, y este era mastín y medio. Bueno llegaba a Añe, pueblo del que los peregrinos en internet hablan maravillas y ¿qué habia a la entrada de Añe? un mastin enorme que me ladraba. Me eché las manos a la garganta (era allí donde tenía las bolas en ese momento) y seguí para adelante con mi bastón bien agarrado por si acaso lo tenía que usar, no hizo falta. Entre Valseca y Añé pasé por un paisaje como de pelicula triste. Cientos de metros de via de tren desmantelada en un tierra de semi páramo con los edificios de servicio ferroviario desmantelados y con los arboles sin hojas. No quise hacer una foto porque estas sensaciones no me suelen salir bien plasmadas en las fotos. Me impactó mucho este paisaje con una via muerta, nunca mejor dia, muerta.
llegué a Añe y me díu cuenta de que no tenía dinero. En Añe no hay cajero automático. ¿Solución? camninar 10 km. más hasta Sta. Maria la Real. Eran las cinco. Tenia que hacerlo en dos horas. Además de los perros mi otro terror es que se me haga de noche.
Con mis pies mágicos me planté en Sta. María justo cuando anochecía y me recibió un viento cálido cálido cálido después del fresquito que hizo todo el dia.
Javier me acogió en su albergue. Muy amable Javier, gracias¡¡¡
Mis pies llegaron tocados pero dignos. Ducha, aire para ellos y mañana dios dirá¡¡¡
