miércoles, 28 de febrero de 2007

Pte. Duero ........ La Santa Espina

Salí de Puente Duero con pena. Había llegado a un sitio en el que me hubiera quedado a vivir. Pero había que continuar. Este ir despididiendose, de los lugares, de la gente que conoces un poco o en un dia conoces mucho. Este llegar, encontrar, partir, decir adios, es el ciclo que estoy viviendo cada dia. Algunos dias me voy con gusto. Otros recordaré lo que dejo pero me ilusiona lo que encontraré. Otros me duele irme pero debo marchar. Un solo dia en la jornada del camino ilustra para mi toda una vida desde el nacimiento (llegada-encuentro) hasta la muerte (partir-decir adios).
Hice un viaje cómodo y tranquilo hasta Peñaflor de Hornija. Pasé por la impresionante Simancas y El simpático Ciguñuela donde algún dia me tengo que quedar. La gente de este pueblo me saludaba a mi paso por la calle y me daba conversación muy cercana en el bar donde paré a comer algo. Me encantó Ciguñuela aunque no es pueblo especialmente bonito. La Casa del Maestro, el centro cultural del pueblo, habla de como es la idiosincrasia del pueblo. Un hombre dibujado en la puerta y un brazo extendido tallado en madera desde el codo con una bisagra para ejecutar el acto de "dar la mano". Reí muchísimo con esta puerta y juré volver.
Wamba, no pude ver su iglesia ni el osario, solo lo puede ver por fuera y me impactó profundamente. Valladolid provincia me está revolucionando.
Peñaflor de Hornija me recibió con perros, muuuuchos perros ladrando pero, eso si, encerrados. Así me gusta¡
Al salir de Peñaflor me confundí. Una explicación de la guía interpretada erroneamente por mi parte y un hito colocado de manera no muy afortunada colaboraron a que estuviera casi dos horas perdido y caminando (despues de haber hecho ya unos 25 km.). cuyando al fiunal me hallé me quedaba una hora de luz y 10 km. por carretera a Santa Espina. ¿?
Verme de noche en el campo me daba un poco de repelus. En una carretera solitaria no me gusta más. Campo o carretera? elegí carretera. Suerte que llevaba un frontal halógeno luminoso que podia colocar en pocsición parpadeante y así me hice visible a los pocos coches que pasaban por allí.
Llegué de noche y con los pies molidos. Con ampollas nuevas. Me atendió (lo siento, he olvidado tu nombre) la señora que lleva el bar del centro cultural. Me trató genial. Me dió confianza, intimidad, un sitio limpio, ... no necestio nada más. Bueno como extra estaba este ordenador desde donde os escribo.
Hoy, Santa Espina Medina de Rioseco. No sé cómo será porque mis pies están realmente muy mal. Me los he curado con lo poco que llevaba y espero llegar hasta allí y que me vea una enfermera y me cure y me dé material para seguir haciendolo yo más adelante.
Besos a todos. Gracias por los comentarios, los mails, los silencios, los que me llegan por telefono, lo que me dice mi madre que le lleva mi hermano. Gracias de verdad. Comunicarme es imprescindible para mi y sin vosotros no podria hacerlo.