viernes, 9 de marzo de 2007

De Manjarín a Ponferrada

Dejé el albergue templario con un muy buen sabor de boca. Abrazdo, besado y con la mano estrecahda por la gente que allí había. Ladrado (de alegría) por los perros. El descenso a Ponferrada 22 km. de bajada impresionantes. Camino hecho a golpe de zapatilla no de retroexcavadora. Mi camino. El camino que amo y que me ama. Camino de pizarra a tramos. De barro y hierba. De piedra suelta otros.
Ponferrada. Otra historia que contaré mañana. O pasado con fecha de mañana. O ...
Muchos besos a todos los que me seguís, escribais o no, os llevo en el corazón.
Besos con el corazón.

Manjarín-Ponferrada