Después del magnífico albergue de Ribadiso situado en lugar tan paradisiaco el albergue de Arca parecía un colegio mayor hecho con mal gusto. Necesitaba un río al lado como en el otro y no una carretera nacional.
El camino a Santiago desde Arca sigue lleno de eucaliptos con algunos robles bien hermosos que delimitan el camino. La mañana fue amable y el sol no nos machacó.
Enseguida llegamos a A Lavacolla y de allí al aeropuerto de Santiago. Se acabó la tierra salvaje.
Me habían recomendado una pulpería que hay al entrar en Santiago, O Tangueiro, paramos allí y nos rendimos un justo homenaje de pulpo, caldo (no puede faltar en mi dieta) churrasco, empanada y un ribeiro joven y de color amarillo claro que nos llevo con alas a Santiago.
Santiago es una ciudad que nunca me ha impresionado. La primera vez que estuve aquí me esperaba una ciudad de color de piedra y me encontré casas encaladas. Me defraudó. El blanco no me impresiona. Mi familia proviene de los pueblos blancos de extremadura y una ciudad blanca entra para mi dentro de lo normal.
Una vez en Santiago a seguir los pasos. Visitar al maestro Mateo en el pórtico de la gloria y después al santo y su sepulcro.
Al maestro Mateo lo pudimos ver y darle el cabezazo de rigor, no así al Santo.
Hasta esta mañana no le hemos podido visitar. Me he acordado de todas y todos los que me han dicho y de los no me han dicho que me acordara de ellos al llegar ante él.
He estado en la misa. Yo no soy cristiano exactamente. Quería ver el botafumeiro en funcionamiento pero no ha habido suerte. Ningún peregrino rico ha pagado el funcionamiento del botafumeiro hoy. Ayer sí funcionó. Lo pagó un peregrino portugués.
Me he sentido muy ajeno a lo que pasaba en misa. Se hablaba de peregrinación y de conversión y para mí, todo esto del camino, tiene otro significado.
Me siento como el Ulises de Kavafis que cantó magníficamente Lluís Llach. " I si la trobes pobre no és que Itaca t'hagi enganyat. Savi com bé t'has fet sabràs el que volen dir les Itaques" Me parece que sé lo que quieren decir los Santiagos. Santiago no me aporta nada. Todo me lo ha dado el camino. El que he hecho y el que me queda por delante hasta el fin del mundo. Hasta el Finis Terrae.
El lunes 19 empiezo camino hasta allí. Solo otra vez. Juan Carlos se ha ido a Madrid. Ha sido una buena experiencia caminar acompañado un tramo de mi viaje. Tengo ganas de continuar solo. De seguir perdiéndome y esto debo hacerlo solo.
Besos, abrazos, recuerdos, saludos, .....